Benito
háblanos, por favor, a modo introductorio de tus comienzos como naturalista y
tus trabajos en ese área.
Yo
nací en un pequeño pueblo del pirineo aragonés, Boltaña, allí la naturaleza
estaba por todas partes, pero la cultura natural no existía y tan solo se
aprendía aquello que tenía un uso práctico o lúdico. Como muchos naturalistas
de mi generación, todo cambio cuando tuvimos la oportunidad de ver los
programas de Félix Rodríguez de la Fuente, estas visiones nos abrieron los ojos
a un mundo que había estado tan cercano y tan distante a la vez. A partir de
este momento empecé a interesarme por los pájaros, las plantas más tarde y a
observar y fotografiar, en diapositiva, todo aquello que me llamaba la
atención. En un pequeño pueblo, el acceso a la información era muy difícil en
aquellos años (años 70 del pasado siglo), y conseguir guías para identificar lo
que iba encontrando era una tarea casi imposible. Con 19 años me traslado a
Zaragoza para seguir mis estudios y allí descubro una asociación con gente que
tiene las mismas inquietudes e intereses que yo, la Asociación Naturalista de
Aragón (ANSAR). Fundada oficialmente en el año 1979, pero ya en funcionamiento
desde 1969, esta asociación ha sido la madre de casi todos los naturalistas de
Aragón, entre los cuales me incluyo. Dentro de Ansar, he realizado trabajos de
estudio, divulgación y manejo de la población de la cigüeña blanca en Aragón,
actividad que después de más de 25 años todavía seguimos realizando. También he
colaborado activamente en el mantenimiento de un vivero desde el que se han
cultivado plantas autóctonas y se han realizado múltiples repoblaciones y
algunos cursillos. Sin ser especialista de ningún campo, pero con una gran
curiosidad por todos ellos, pertenezco a la comisión de botánica de Ansar,
donde además de aprender sobre la amplia y variada flora aragonesa, colaboramos
con el Instituto Pirenaico de Ecología en la recogida de datos para su base y más
recientemente, en el seguimiento de especies y poblaciones determinadas de
plantas, como parte de un programa de ciencia ciudadana "adopta una
planta", en el que participamos más de 200 voluntarios. Mi pasión por la
fotografía me ha hecho descubrir mundos tan fascinantes como el de los insectos
y la pertenencia a la plataforma digital Biodiversidad Virtual, me ha permitido
poner nombre y conocer mejor a muchos de estos fascinantes seres. Como para mí
la divulgación es un pilar imprescindible del naturalismo, en todos estos años
he dado multitud de charlas, intentando compartir mis pocos conocimientos, pero
sobre todo mi gran pasión y mis experiencias, con el propósito de difundir la
rica y variada naturaleza que tenemos en Aragón. En los últimos cuatro años mi
actividad se ha centrado en una de mis grandes pasiones, la herpetología, la
culminación de todo el trabajo realizado en este periodo de tiempo, ha sido la
publicación, junto con mi compañero Enrique Ruiz, de la guía de Anfibios y
Reptiles de Aragón.
¿Nos
puedes comentar sobre la importancia de la naturaleza aragonesa y tu
vinculación en su conservación?
Aragón
es una región de interior que atesora en sus tres provincias una variedad de ecosistemas
y paisajes, con toda la fauna y flora que en ellos habita, realmente
sorprendente y variada. Tenemos los ecosistemas alpinos de los Pirineos, con
los últimos glaciares de la península Ibérica; innumerables formaciones
boscosas; espacios acuáticos, ríos, galachos, ibones, lagunas; sin olvidar nuestros
denostados pero interesantísimos espacios esteparios, donde podemos encontrar
especies únicas en Europa. En nuestra comunidad se encuentra uno de los
primeros parques nacionales de nuestro país, el Parque Nacional de Ordesa y
Monte Perdido, además de espacios de alto valor ecológico como el Moncayo, la
sierra de Guara, la laguna de Gallocanta o los pinares de rodeno en Albarracín,
por citar algunos. Mi aportación personal a la conservación de tan rico
patrimonio natural, se ciñe a mi trabajo dentro de Ansar y a los trabajos que
desde esta asociación se han realizado y que he comentado en la pregunta
anterior, en estos últimos 30 años. Sin duda, un pequeño grano de arena dentro
de todas las aportaciones de tantos compañeros que trabajan cada día para
proteger esta riqueza e intentar que las muchas amenazas que sobre ella se
ciernen, una y otra vez, tangan el menor impacto posible.
Hace no mucho se publicó el atlas de los
reptiles o guía de reptiles de Aragón de la cual eres coautor, coméntanos sobre
ella.
La publicación de: "Anfibios
y reptiles de Aragón. Atlas de distribución y guía grafica ", elaborada
junto a mi compañero Enrique Ruiz, ha sido la culminación de un trabajo que
tuvo su origen en un proyecto inicial en el que queríamos dar visibilidad y
poner en valor todos los datos de distribución, mas de 10.000 registros sobre
las especies de anfibios y reptiles de Aragón, que habían sido recogidos por
casi 300 voluntarios, la mayoría socios de Ansar, pero también personas no vinculadas a nuestra asociación y que han
facilitado a lo largo de más de 50 años. Podríamos decir que es la culminación
de un trabajo de lo que ahora se conoce como ciencia ciudadana. Una vez
iniciado el proyecto comprendimos que solo los datos de Änsar, a pesar de ser
importantes en número y calidad, no eran suficientes y decidimos ampliar los registros con toda aquella información
geográfica de anfibios y reptiles que pudiéramos encontrar. Con este objeto se
incluyeron datos de la base de la Asociación Herpetológica Española (AHE), del
Servicio de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón y aportaciones de bases
particulares. También se han recopilado datos bibliográficos incluidos en
diversas publicaciones realizadas en nuestra región. En total se ha trabajado con 21.000 registros. Pero solo con los
mapas de distribución en Aragón no íbamos a conseguir lo que para nosotros era
muy importante, poder acercar este grupo
de animales, históricamente poco conocidos, maltratados y en muchas ocasiones
odiados, al conjunto de los ciudadanos.
Para ello quisimos elaborar una
guía de identificación que fuera sencilla y a la vez atractiva. En ella, cada
especie cuenta con numerosas imágenes, un mapa de distribución por cuadricula
de 10x10 km para Aragón, un pequeño mapa de la distribución de la especie en
España e incluye información sobre hábitat, biología, comportamiento y estado de
conservación y protección. La publicación incluye claves gráficas para
la identificación de todas las especies y también claves para la identificación
de las puestas y los renacuajos de las especies de anfibios aragoneses. No
hemos querido perder esta ocasión para dejar constancia en dos de los apartados
del libro, de la historia de la herpetología en Aragón y de los múltiples
trabajos de estudio y conservación que a lo largo de la historia reciente se
han llevado a cabo en nuestra región, relacionados con la fauna herpetológica.
¿Dónde se puede adquirir?
En este
momento hay dos formas de conseguir un ejemplar: si estas en Zaragoza, en la
sede de: Ansar,
C/ Armisén 10, en horario de oficina, lunes y miércoles de 18:30 a
20:30 y viernes de 18:30 a 21:30 h o en
el siguiente enlace en internet :

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